Las experiencias de las ciudades en la integración de los sistemas alimentarios en las estrategias urbanas para acelerar los ODS se presentaron en el Foro de Asia-Pacífico sobre Desarrollo Sostenible

APFSD
16/03/2026

La integración de los sistemas alimentarios en la planificación y las políticas urbanas fue el tema central de un evento paralelo celebrado durante el Foro de Asia y el Pacífico sobre Desarrollo Sostenible de 2026 en Bangkok, Tailandia.

La sesión, «Alimentar el futuro: sistemas alimentarios integrados para ciudades y comunidades sostenibles», fue organizada por el Centro de Coordinación de Sistemas Alimentarios de las Naciones Unidas, junto con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el Instituto del Medio Ambiente de Estocolmo (SEI), Rikolto y el Pacto de Milán sobre Políticas Alimentarias Urbanas.

Asia y el Pacífico es la región urbana más poblada del mundo, con más de 2200 millones de habitantes urbanos, una cifra que se prevé que aumente en un 50 % para 2050. Esta rápida urbanización está transformando los sistemas alimentarios al cambiar la demanda, los patrones alimentarios y las cadenas de suministro, al tiempo que aumenta la presión sobre los recursos naturales, los ecosistemas y los sistemas de salud pública.

Al mismo tiempo, persisten importantes retos en materia de seguridad alimentaria y nutrición, y las crisis relacionadas con el clima, como inundaciones, sequías y tormentas, amenazan aún más la disponibilidad de alimentos y los medios de vida en toda la región. Abordar estos retos interconectados requiere replantearse los sistemas alimentarios mediante enfoques integrados de ciudad-región. Vincular la producción, el procesamiento, la distribución, el consumo y la gestión de residuos de los alimentos con procesos de planificación urbana como el uso del suelo, el desarrollo de infraestructuras y la gestión medioambiental puede ayudar a las ciudades a lograr resultados más ecológicos, saludables y resilientes.

Al iniciar el debate, Stefanos Fotiou, director del Centro de Coordinación de las Naciones Unidas sobre los Sistemas Alimentarios y de la Oficina de Objetivos de Desarrollo Sostenible de la FAO, destacó el papel de las ciudades como puntos de partida para ofrecer soluciones integradas para los sistemas alimentarios: «A través de la contratación pública de alimentos, los programas de comidas escolares, las políticas de nutrición, las iniciativas de reducción del desperdicio de alimentos y el fortalecimiento de los vínculos entre las zonas urbanas y rurales, las ciudades pueden impulsar el ODS 11 al tiempo que aceleran una transformación más amplia de los sistemas alimentarios. Las redes de ciudades y las alianzas multinivel proporcionan estructuras de cogobernanza esenciales para traducir las ambiciones nacionales en acciones impulsadas a nivel local y escalables».

Para situar el contexto regional, María Antonia Tuazón, especialista superior en nutrición y sistemas agroalimentarios de la Oficina Regional de la FAO para Asia y el Pacífico, presentó las principales conclusiones del Panorama regional de Asia y el Pacífico sobre seguridad alimentaria y nutrición 2025. Aunque la región ha avanzado en la reducción del hambre, alrededor de 285 millones de personas siguen desnutridas y casi mil millones sufren inseguridad alimentaria moderada o grave. Además, casi 1 200 millones de personas en la región no pueden permitirse una dieta saludable. Mejorar el acceso a una alimentación saludable requiere medidas específicas: políticas que promuevan la producción diversificada de alimentos, mercados más sólidos e inclusivos para los alimentos nutritivos y programas de protección social que apoyen a las personas en mayor riesgo.

Se identificó la gobernanza urbana como un punto de partida fundamental para impulsar estos esfuerzos. Rathana Peou Norbert-Munns, coordinadora regional del Centro de Coordinación de las Naciones Unidas sobre los Sistemas Alimentarios para Asia y el Pacífico, presentó conclusiones extraídas de un análisis de las hojas de ruta nacionales de los sistemas alimentarios de la región. Este análisis reveló un «punto ciego urbano», ya que los sistemas alimentarios urbanos rara vez se abordan de forma explícita y las herramientas de gobernanza a nivel de ciudad están poco desarrolladas.

Al mismo tiempo, las experiencias emergentes en toda la región muestran cómo las ciudades pueden impulsar los objetivos de transformación de los sistemas alimentarios:

Pornphrom Vikitsreth, asesor del gobernador de Bangkok y director de sostenibilidad de la Administración Metropolitana de Bangkok, presentó la política de sistemas alimentarios integrados de la ciudad, cuyo objetivo es convertir a Bangkok en «una ciudad de la alimentación con sostenibilidad, equidad y calidad para todos». Las iniciativas incluyen: Las iniciativas demuestran claramente cómo las políticas municipales pueden fortalecer el acceso a los alimentos, reducir los residuos y apoyar los medios de vida, al tiempo que mejoran los resultados medioambientales.

  • programas de agricultura urbana que proporcionan semillas, suministros y formación a las comunidades;
  • mercados de agricultores locales que refuerzan la distribución de alimentos junto con sistemas operativos mejorados para los bancos de alimentos y los programas de comidas escolares;
  • sistemas de certificación para establecimientos alimentarios seguros y respetuosos con el medio ambiente;
  • e iniciativas de separación de residuos dirigidas a las principales fuentes de desperdicio de alimentos.

Otro ejemplo lo aportó Suryo Wiyono, decano de la Facultad de Agricultura de la Universidad IPB de Indonesia, quien presentó un modelo de agricultura urbana circular implementado en la ciudad de Depok. La iniciativa transforma los residuos orgánicos en compost y bioinsumos para la producción local de alimentos, lo que ayuda a refrescar las zonas urbanas gracias al aumento de la vegetación, al tiempo que mejora la salud del suelo y la disponibilidad de alimentos. El modelo involucra a las comunidades locales, lo que tiene como resultado el fortalecimiento de la cohesión social y la creación de nuevas oportunidades de ingresos, ilustrando cómo la agricultura urbana puede contribuir tanto a la resiliencia climática como a la seguridad alimentaria.

Reflexionando sobre el debate, Raja Asvanon, investigador asociado del SEI y moderador de la sesión, señaló que las experiencias compartidas ilustran cómo las ciudades de toda la región ya están poniendo a prueba soluciones prácticas que vinculan los sistemas alimentarios con el desarrollo urbano, la resiliencia climática y la salud pública. El fortalecimiento del intercambio de conocimientos y las alianzas entre ciudades, gobiernos nacionales y socios internacionales será clave para ampliar estos enfoques.