El informe del Secretario General destaca el creciente impulso hacia la transformación de los sistemas alimentarios a medida que los países miran hacia 2030

HLPF

©IISD/ENB Kiara Worth

14/07/2026

Mientras los gobiernos se reúnen con motivo del Foro político de alto nivel sobre el desarrollo sostenible (HLPF), un nuevo informe del secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, destaca el creciente impulso mundial a favor de la transformación de los sistemas alimentarios, describiéndola como un motor cada vez más importante del progreso en todos los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

Publicado antes del HLPF, el informe Cinco años después de la Cumbre de las Naciones Unidas sobre los Sistemas Alimentarios: avances, lagunas y prioridades de cara a 2030 reflexiona sobre cómo ha evolucionado la agenda mundial de los sistemas alimentarios desde la Cumbre de las Naciones Unidas sobre los Sistemas Alimentarios de 2021. Concluye que los países están integrando cada vez más los sistemas alimentarios en sus estrategias nacionales de desarrollo y los utilizan para abordar retos interrelacionados, como la seguridad alimentaria, la nutrición, el cambio climático, la biodiversidad, los medios de vida y la resiliencia económica.

El informe señala que 130 países han elaborado ya vías nacionales para la transformación de los sistemas alimentarios, con el apoyo de una red cada vez mayor de Convocantes del diálogo nacional sobre los sistemas alimentarios, mientras que 39 países ya han actualizado dichas vías para convertirlas en planes de implementación más detallados. También destaca el aumento de los informes nacionales y el compromiso sostenido por parte de los gobiernos, las entidades de la ONU, la sociedad civil, las instituciones de investigación y el Sector Privado.

Gran parte de ese impulso se ha mantenido gracias a los balances globales periódicos convocados en 2023 y 2025, junto con las Evaluaciones regionales de los progresos que reúnen a los países para compartir experiencias, identificar retos comunes y reforzar la colaboración. Según el informe, estos procesos han contribuido a que los sistemas alimentarios sigan ocupando un lugar destacado en la agenda internacional de desarrollo sostenible, al tiempo que garantizan que los países sigan aprendiendo unos de otros a medida que evolucionan las prioridades nacionales.


El informe del Secretario General de las Naciones Unidas también destaca el papel del Centro de Coordinación de las Naciones Unidas sobre los Sistemas Alimentarios a la hora de respaldar este esfuerzo mundial. Desde su creación en 2022, El Centro ha contribuido a reforzar la coordinación en todo el sistema de las Naciones Unidas y en un ecosistema más amplio de socios, al tiempo que ha prestado apoyo a los países en el desarrollo y el avance de sus hojas de ruta nacionales en materia de sistemas alimentarios. A través de reuniones mundiales y regionales, la colaboración constante con los Convocantes del diálogo nacional y la cooperación entre gobiernos, socios para el desarrollo, la sociedad civil —incluida la Juventud—, instituciones de investigación y el Sector Privado, El Centro ha contribuido a mantener la continuidad entre los procesos mundiales y las prioridades a nivel nacional.

La transformación de los sistemas alimentarios se está desarrollando en un contexto de aumento de la carga de la deuda, reducción del margen de maniobra fiscal y crisis superpuestas. Sin embargo, incluso en este entorno tan difícil, el informe identifica la movilización de fondos como uno de los ámbitos en los que se han logrado mayores avances. A pesar de que la ayuda oficial al desarrollo está disminuyendo, las inversiones catalizadoras están empezando a desbloquear mayores flujos de financiación pública y privada.

Entre ellas se encuentra la Ventanilla de Transformación de los Sistemas Alimentarios del Fondo Conjunto para los ODS, creada con el apoyo del Centro de Coordinación de las Naciones Unidas sobre los Sistemas Alimentarios. Desde su puesta en marcha en 2024, la iniciativa ha invertido 32 millones de dólares estadounidenses en dos rondas de financiación, reuniendo a 14 entidades de las Naciones Unidas bajo la coordinación de los coordinadores residentes en 26 países. Se espera que esos programas movilicen más de 360 millones de dólares estadounidenses en financiación adicional procedente de gobiernos, instituciones financieras internacionales, bancos nacionales y socios del Sector Privado para 2027.

El informe también destaca la última ronda de programas centrados en la inversión puestos en marcha en 2026, entre los que se incluyen las iniciativas en Camerún, donde el apoyo está contribuyendo a reforzar la arquitectura financiera nacional, reducir los riesgos de las inversiones y crear nuevas alianzas que puedan ampliar la financiación destinada a sistemas alimentarios sostenibles en los próximos años.

A pesar de estos avances positivos, el informe deja claro que el contexto mundial se ha vuelto más complejo. Los conflictos, las crisis climáticas, la incertidumbre económica, las perturbaciones comerciales y la reducción de la ayuda al desarrollo están ejerciendo una presión adicional sobre los países, en particular sobre aquellos que ya se enfrentan a la inseguridad alimentaria y a altos niveles de deuda. Al mismo tiempo, el Secretario General sostiene que los sistemas alimentarios ofrecen una de las mejores oportunidades para abordar estos retos interrelacionados mediante políticas más coordinadas, alianzas más sólidas y una mayor inversión.

De cara al futuro, el informe insta a seguir invirtiendo en soluciones impulsadas por los propios países, una gobernanza más sólida, alianzas inclusivas e innovación responsable. También hace hincapié en la importancia de mantener el impulso político mediante una participación regular a nivel mundial y regional, garantizando que los sistemas alimentarios sigan ocupando un lugar central en los esfuerzos por acelerar el progreso en todos los Objetivos de Desarrollo Sostenible en los años previos a 2030.